
Facilitar el acceso a agua potable en zonas costeras, islas y comunidades alejadas de las redes eléctricas es el propósito central de un proyecto desarrollado por docentes investigadores de la sede Guayaquil. La propuesta estudia el uso del agua de mar como recurso disponible y plantea un sistema que permita desalarla de manera más eficiente, al mismo tiempo que produce hidrógeno limpio.
El proyecto SIEDICH, impulsado por el Grupo de Investigación en MicroNanotecnología y Energía Nuclear (NANOTECH), integra tres componentes: un electrolizador, una planta desaladora y un intercambiador de calor. Su principal aporte consiste en recuperar el calor residual generado durante la electrólisis y aprovecharlo en el proceso de desalación, en lugar de permitir que esa energía se pierda. Actualmente, la producción de hidrógeno y la desalación de agua demandan elevados niveles de energía cuando se ejecutan de forma independiente.
Esta condición incrementa los costos de operación y limita su aplicación en territorios donde el abastecimiento de agua y energía es más complejo. Al articular ambos procesos, la propuesta busca reducir el consumo energético externo, o proceso, investigadores y estudiantes realizaron visitas técnicas a la empresa IPAC, donde observaron un sistema real de generación de hidrógeno, una casa de calderas y sus mecanismos de monitoreo.
Los datos obtenidos permitieron fortalecer la construcción de los modelos matemáticos y ejecutar las primeras simulaciones del proyecto. SIEDICH también constituye un espacio de formación para nuevos investigadores. Ocho estudiantes de grado y posgrado se han vinculado mediante trabajos de titulación. Sus avances se preparan para ser presentados en congresos académicos. La propuesta se relaciona directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 6 y 7, vinculados con el acceso al agua limpia y a una energía asequible.
