La Congregación de los Sagrados Corazones se fundó en Francia hace más de dos siglos y, desde entonces, esta comunidad ha realizado un trabajo arduo para dar a conocer su carisma que consiste en “contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios al mundo”.
Al cumplirse 115 años de la fundación del colegio de Rumipamba, en la ciudad de Quito, se busca recuperar la identidad corazonista, recordando los inicios de la comunidad en nuestro país. Gabriel García Moreno (1821-1875), presidente del Ecuador por dos ocasiones, es ampliamente reconocido por sus reformas educativas y su esfuerzo por reestablecer el poder religioso.
Como lo relata la hermana Alicia Espín Moya, en el libro Presencia de la Congregación de los S.S.C.C. en el Ecuador 1862-2011 Tomo I y II, fue el exmandatario quien conoció a las religiosas de los Sagrados Corazones en uno de sus viajes a Francia y solicitó su presencia en el país para educar a las mujeres ecuatorianas. La Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento del Altar fue fundada en París, Francia, en el año 1800, por los religiosos Enriqueta Aymer y Pedro Coudrin. Su nombre se debe a que el Santísimo se encontraba expuesto constantemente para su adoración como ofrenda por el perdón de los pecados cometidos en la revolución francesa.
Sesenta y dos años más tarde, las hermanas destinadas a la casa de Quito, arribaron al puerto de Guayaquil para emprender una travesía por el Camino Real, la única vía que conectaba a Quito y Guayaquil en ese entonces. Después de su llegada a la ciudad capital, García Moreno entrega a las religiosas el edificio donde él mismo se educó, ubicado al norte de la plaza de Santo Domingo, estructura que previamente albergó, tanto a la Universidad Santo Tomás de Aquino, alma máter de Eugenio Espejo, como al Real Colegio de San Fernando, por donde pasaron los próceres José Joaquín de Olmedo, el coronel Juan de Salinas y José Mejía Lequerica.
El 28 de julio de 1862 se inició el primer año escolar en el colegio Sagrados Corazones del Centro con 92 alumnas, algunas matriculadas como internas y otras becadas. La malla curricular buscaba impartir una educación integral adecuada a la época, por lo que incluía las asignaturas de aritmética, dibujo, cosmografía, caligrafía, instrucción religiosa, historia sagrada, historia pagana, historia natural, costura, bordado, música, entre otras.
En 1893 la hermana María Pacífica Chiriboga recibió como herencia de sus padres la Quinta de Rumipamba y decidió donarla a la congregación. El terreno, ubicado al norte de Quito, se encontraba cubierto por piedras provenientes de las erupciones del volcán Pichincha. Catorce años después, la hermana María Isabel Busson es destinada a Quito como Maestra de Novicias y, al conocer Rumipamba, supo que era un sitio ideal para el noviciado e internado.
Después de un tiempo de insistencia, el arzobispo de Quito, Monseñor Federico González Suárez, autorizó el traslado de las religiosas a Rumipamba y, luego de 27 años de trabajo constante, se inauguró el Colegio Internado de Rumipamba, el 1 de septiembre de 1909.
Gracias a la colaboración de un grupo de arquitectos, entre ellos, el Padre Salesiano Brüning, se logra ampliar la construcción, mientras que, la hermana Busson se dedicó al
embellecimiento del exterior, con la idea de que sus alumnas se formen entre “bosques frondosos, pintorescas huertas, jardines sonrientes, avenidas soñadoras y colmenares”.
Décadas más tarde, en 1957, la hermana Zenaida Lorier visita el Ecuador y firma el contrato para la construcción de un nuevo Colegio de Rumipamba, por lo que el 19 de mayo se coloca la primera piedra de las instalaciones que se conocen hoy en día, ubicadas en la intersección de las avenidas Atahualpa y 10 de Agosto.
Posteriormente, la hermana Rosa Virginia Moncayo hace el cambio de la Casa Provincial a un edificio en la calle Antonio de Ulloa, debido a que los altos tumbados franceses del antiguo edificio significaban un frío vacío para las pocas hermanas que habitaban dicho inmueble. Poco a poco, el inevitable urbanismo arrebató los bosques, jardines y campos del sector, finalizando con la venta de la antigua Casa Provincial a la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE). La Unidad Educativa Sagrados Corazones de Rumipamba, como se conoce hoy en día, se inauguró el 23 de noviembre de 1958 y se mantuvo en manos de mujeres hasta el año 2012.
No obstante, en las últimas décadas se han efectuado cambios significativos, de los cuales, el más radical que presenció fue la transición hacia una institución mixta, que, por supuesto, implicó una adaptación del sistema que se había manejado hasta ese entonces.
La Congregación de los Sagrados Corazones tiene una presencia significativa y una enorme riqueza histórica en el Ecuador. Desde la llegada del primer grupo de religiosas a nuestro país, esta comunidad ha jugado un papel crucial en la educación, cultura y espiritualidad de los jóvenes. Hasta la actualidad, las religiosas mantienen su compromiso de servir con dedicación y amor.




María José Peña Pantoja
Colegio Sagrados Corazones de Rumipamba
Club de Periodismo
