Nacido en Cutting, Francia el 27 de enero de 1730, encarcelado en China y fallecido en Alemania, Juan Martín Moyë fue un sacerdote y misionero que dedicó su vida a servir a las personas más necesitadas a través de su trabajo pastoral, el mismo que inició a temprana edad por la acogida que dio al llamado de Dios durante su infancia. Ello lo motivó a realizar obras marcadas por el deseo vehemente de ayudar a los desamparados.
Fundó la Congregación de las Hermanas de la Providencia, quienes crearon centros educativos, hospitales y dispensarios con el fin de ofrecer servicios pedagógicos y médicos gratuitos a residentes de zonas rurales, además de proveerles de recursos básicos como alimento, vestimenta y vivienda.
El beato Moyë es un ejemplo de su entrega a Dios, nunca desistió de su labor como misionero a pesar de que predicó la palabra de Dios en territorios como China, lugar donde la religión cristiana no era del todo acogida. Falleció al contagiarse de tifus cuando cuidaba a portadores de esta enfermedad.
Su entrega hacia los demás es fuente de inspiración para quienes integran en su vida valores como el amor, compasión y solidaridad, característicos del fundador de las Hermanas de la Providencia.
Doménica Armas, Camila Merino y Matías Guada
Unidad Educativa La Providencia
Club de Periodismo
