María, figura maternal de luz y calidez

En la fe católica, María es concebida como una figura que promueve un símbolo de viviente amor maternal. Su presencia trasciende los límites de lo espiritual para mostrar un ejemplo de esperanza, calidez y cariño, idealizando así, el amor de una madre hacia un hijo, su cuidado y protección, concibiéndose como la madre de fe.

La figura de María enriquece y complementa la celebración de la maternidad en las comunidades católicas. Es el ejemplo de amor a la creación y representa la oportunidad de crecer en pureza y vida, en amor incondicional, humildad, servicio, respeto, sencillez, fortaleza y valentía. Es reconocida como un ejemplo de entrega que abraza con ternura su labor, extendiendo su manto a sus hijos y escuchándolos con amor infinito.

María sintió desesperación por su hijo el día de la crucifixión; lloró en silencio y contempló su imagen en la cruz una y otra vez manteniendo la esperanza de que siguiera vivo. Así como María, crece en el corazón de una madre un amor incondicional, que traspasa incluso los límites de lo humano.

Emily Delgado, Jean David Suárez

Unidad Educativa San Francisco de Sales

Club de Periodismo