
El campus El Girón de la sede Quito fue el escenario del evento “Tejer la Memoria: rituales artísticos por la justicia y derechos de la infancia” que incluyó puestas artísticas en los espacios de tránsito, rituales ancestrales y cine foros con el fin de generar conciencia sobre la violencia estructural en el marco de la crisis de seguridad que vive el país.
Este evento se hizo en memoria de los niños Ismael Arroyo, Josué Arroyo, Nehemías Arboleda y Steven Medina cuyo caso, conocido como “Las Malvinas” se investiga como desaparición forzada luego de que fueron hallados sin vida a finales de diciembre 2024. La muestra artística se desplegó en seis ejes “No comas cuento, la verdad es un derecho”, “Colectivizar el duelo”, “Violencias estatales nunca más”, “Cine documental por la memoria y la justicia” y “Altarcito por la memoria viva”.
El primero de estos espacios buscó combatir la desinformación y el discurso de odio sobre el caso de estos niños a través de una video que apeló al derecho de la ciudadanía a recibir información verificada, contrastada, contextualizada y libre de prejuicios.
Las carreras de Comunicación y Diseño Multimedia organizaron dos cine-foros con la presencia de María Fernanda Restrepo, hermana de los Carlos Santiago y Pedro Andrés, víctimas de desaparición forzada en 1988 y Alexandra León, graduada de la UPS, investigadora en temas afro y periodista del medio internacional AJPlus, quién exhibió un reportaje sobre racismo, criminalización infantil y narcotráfico.
Desde las carreras de Antropología, Psicología y Pedagogía del Deporte se organizaron los espacios “Colectivizar el duelo” y “Violencias estatales nunca más” en los que se instalaron objetos relacionados con las infancias como símbolo de sueños truncados acompañados con cifras de investigación sobre violencia y vulneración de derechos de niños y niñas. Se buscó, además, reflexionar sobre la salud mental en contextos de violencia.
El “Altarcito por la memoria viva” fue uno de los espacios más significativos que convocó a dos sanadoras ancestrales del pueblo afroecuatoriano: Siomara Quiñónez y Ofelia Lara, quienes oficiaron el rito de arrullos y «chiguales» para honrar la memoria de Josué, Nehemías, Ismael y Steven y de quienes han sido víctimas de la violencia en el país. Este acto de interculturalidad convocó a la comunidad universitaria y fue uno de los más emotivos del evento. A través de cantos, flores y frutos alrededor de un árbol que fue intervenido con cintas de colores como símbolo de la memoria y la justicia. (Por: Micaela Ruiz y Samanta Vera)


